PONENCIA

‘LA DIRECCIÓN DE ORQUESTA EN EL SIGLO XXI: UNA EXPERIENCIA EN TORNO A LA INTEGRACIÓN DE LAS ARTES’

Isabel Costes
Directora de orquesta, directora de la Orquesta del Atlántico

Esta ponencia, pretende reflexionar sobre cuestiones propias del tiempo que vivimos en el que la velocidad, la retroalimentación, la reacción inmediata… son elementos fundamentales para lograr el interés del público.
Y evidentemente me refiero sobretodo a los ‘nuevos públicos’, a su demanda y a la respuesta que la sociedad del siglo XXI espera de nosotros: los intérpretes, las orquestas, los y las directoras. Una sociedad que, por la tecnología que maneja (Instagram, Youtube, Twiter…), están acostumbrados a la inmediatez de la noticia, al feed back, a la respuesta inmediata, a la imagen y lo más importante, a interaccionar con todo aquello que sus ojos perciben.
Y llegados a este punto, me pregunto ¿que podemos hacer?. Por qué no buscar en la integración de las Artes una forma de expresión que les procure todos esos elementos, que acerque la música y el Arte a la sociedad, que nos aboque a la consecución de nuevos consumidores de música y afiance a aquellos que ya lo son.
Todo ha cambiado, y todo cambia con mucha velocidad.
Nuestro potencial público, TIENE PRISA.

Quizás, en primer lugar, plantearnos la conveniencia de abrir nuestra mente y poner en valor la música a través de todas aquellas demandas que la sociedad del XXI nos impone. Sí!!! Nosotras tenemos en nuestras manos la posibilidad de reconvertir, de adaptar, de reinventar, de envolvernos en todo aquello que la música, desde hace siglos nos ofrece, y fusionar ésta con el resto de las Artes.
Existen estudios en los que queda demostrado empíricamente que las mujeres que ejercen un cargo de alta dirección desarrollan otras capacidades, otras formas de comunicación, de innovación. Y este potencial, estas habilidades debemos ponerlas en valor, debemos reivindicarlas más allá de la MASCULINIZACIÓN, que no se debe confundir con la SOBRIEDAD.

RECONVERTIRSE, ADAPTARSE, REESTRUCTURAR, REINVENTARSE, CONTEXTUALIZAR, MOLDEAR…
Reflexionando sobre estos conceptos, encontré un párrafo escrito por Igor Markevicht en su libro El Testamento de Ícaro. Hablaba, el insigne director de orquesta, compositor y ensayista, precisamente del proceso de adaptación a desarrollar a partir de una idea primigenia y su posterior evolución, es decir, de la consecución de una idea y de su realización.
Dice Markevitch:
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En este tiempo que nos ha tocado vivir deberíamos plantear la dirección de orquesta como la acción de crear una experiencia. Una experiencia que, a través de la innovación, de la reflexión sobre la herencia musical, y sobre todo de la aplicación del Arte Integrado, sea capaz de generar expectación y crear nuevos públicos teniendo en consideración el hecho social. En resumen: Reconducir la comunicación artística hacia el lenguaje del siglo XXI

Es un tiempo nuevo, un tiempo en que las Mujeres, como hemos hecho siempre a través de la historia, debemos proceder a tomar las riendas: en primer lugar de nuestra propia vida, después de nuestra trayectoria profesional. Las limitaciones se las impone una misma. Y para ello las mujeres directoras, las mujeres de la Música, necesitamos de los hombres directores, de los hombres compositores, de los hombres intérpretes…. Porque alcanzar la igualdad, acceder a las oportunidades que nos merecemos, el hecho de reconvertirse, adaptarse, reestructurarse, reinventarse, etc. es responsabilidad de todos.

Y en este punto, es cuando muchos de los aquí presentes dirán para sus adentros: “Sí muy bien, mucho bla bla bla y mucha filosofía pero donde están los hechos tangibles, cual es la fórmula mágica… EXISTE? Sí, sí existe. Y es en el devenir de cada individuo allí donde podemos vislumbrar esa manera, esa formula que nos acompañará mientras dure el camino que hayamos decidido emprender. Hoy, pretendo hablarles de mi camino, de ese camino, que emprendí hace 25 años y que a través de un proceso, una reflexión y una revisión continuada me va llevado a un lugar, ni mejor ni peor, el mío, un lugar que se llama FUSIÓN DE LAS ARTES.
En esa reflexión continuada llegué a la conclusión que no hay una única manera de enfocar o planear una carrera internacional. En realidad se trata de poner en valor aquello que pueda diferenciarnos de otras y que debemos buscar, elaborar…. ¿Por qué no hacerlo a través de un elemento diferenciador que contribuya de maneras distintas a la puesta en marcha y consolidación de la citada carrera?

Si mi corta experiencia, puede abrir a alguna de ustedes una puerta por pequeña que sea, consideraré que he podido aportar un granito más de arena a ese muy necesario evento que nos pone frente a la realidad. Y mi realidad, de momento, además de ponerme a las ordenes de una partitura, pasa por investigar y ayudar a la creación del diseño de luces y sonido de un concierto, una ópera o un espectáculo, en aprender del artista que crea el vídeomapping, en tener conocimiento de las cuestiones puramente técnicas y de producción. En definitiva trabajar con directores de escena, iluminadores, ingenieros de sonido, etc, formando un equipo consolidado que reme en la misma dirección por el bien del Arte y del público al que va dirigido.
En mi caso, experimentar con la fusión de los distintos lenguajes artísticos conforma una simbiosis que enriquece a todo el que lo vivencia. Su principal objetivo es expresar en todas sus dimensiones el valor de crear y la libertad de manifestar sensaciones internas que favorecen el crecimiento personal.
Una experiencia de este calibre, nos hace entender que la convivencia de todas las disciplinas posibilita desarrollar competencias y habilidades que encaminan a los humanos a ser mejores personas

Las formas artísticas reflejan el desarrollo del pensamiento social. Las manifestaciones artísticas representan siempre la historia de las condiciones de la vida humana, creada por la sensibilidad sonora. En cada etapa del hecho musical acontecen y coinciden innumerables elementos: sociales, religiosos, económicos, políticos …sin olvidar las corrientes estilísticas y los hechos cotidianos
En la puesta en marcha de un evento compuesto por Artes integradas convergen los materiales más diversos. <>

La labor de la directora o director de orquesta, no consiste solamente en indicar a la orquesta el principio de la obra, a mantener el ‘tempo’ cual metrónomo con su batuta, a marcar dinámicas… a llevar a cabo los ensayos, la elección de repertorio y otras labores organizativas derivadas de su cometido. No, la labor del director de orquesta, banda sinfónica, coro o grupo de cámara, también consiste, en gran manera, en imprimir emoción, un carácter determinado, una forma de comunicación a través de un lenguaje gestual a través del cual conseguir lo mejor de cada conjunto, de cada instrumento, destacando aspectos de una obra sobre otros, esculpiendo el sonido como si de un escultor se tratara, imprimiendo a cada interpretación la firma personal de cada directora/r.
Entonces, cuando la maestra o maestro, decide adentrarse en otras manifestaciones artísticas, cuando su devenir confluye en el hecho de acercarse al espectáculo total integrando las diferentes Artes, es cuando su función como director/a va mucho más allá y además de reivindicar el lenguaje implícito de una partitura, de poner de manifiesto el estilo, autor, época y contexto social de la obra en cuestión, de aunar un profundo conocimiento de la obra con una importante inteligencia emocional. Todo ello nos conduce a un hecho único, nos conduce a entender que el hecho artístico contemporáneo es un espacio de creación en el que confluyen todas las formas de expresión, la creación y el pensamiento actual.
Desde este punto de vista, la dirección de orquesta del siglo XXI como un espacio de creación en libertad que contribuye a la construcción de una sociedad más crítica, justa, libre y tolerante.
Es en ese caso, cuando el maestro/a trabajará con los compañeros, expertos en otras disciplinas, con el rigor, el respeto y la generosidad necesarias que les conduzca a alcanzar los objetivos artísticos planteados.

Y es que para que esa integración de las ARTES sea una realidad es necesario que cada una de las manifestaciones artísticas fundidas nazcan inseparables de las otras, que no se pueda poner o quitar a capricho, sino que sea una necesidad del conjunto.

Esa es la función de aquellos Alquimistas del sonido que, mediante LA INTEGRACIÓN DE LAS ARTES, hacen de una interpretación algo único e irrepetible.

Montevideo, 19 de octubre 2018

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